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Cedido por Enrique A. López Poveda del Instituto de Neurociencias de Castilla y León.
Un implante coclear, en lugar de llevar un auricular, actúa directamente sobre la cóclea mediante unos electrodos implantados quirúrgicamente. La cóclea es la encargada de recoger las señales eléctricas que llegan al nervio auditivo. El implante dispone de un procesador de sonido externo que, tras recoger las ondas sonoras mediante un micrófono, genera señales eléctricas correspondientes a frecuencias seleccionadas para cada paciente, y se las transmite al implante para que las haga llegar a electrodos que estimulan la región adecuada de la cóclea.
