(actualidad)
Hoy en día, pueden adquirirse sensores por un módico precio, aunque no posean una gran precisión. Por ejemplo, sensores de temperatura, de humedad, de infrarrojos, sensor de ultrasonidos, etc. Un sensor de infrarrojos (que puede ser empleado en un detector de obstáculos o en un detector de movimiento) detecta la presencia de un objeto mediante un LED emisor de luz infrarroja y un fotodiodo que recibe la luz reflejada por un posible obstáculo.
Un sensor de distancia mediante ultrasonidos se basa en la emisión de un pulso de frecuencia (no audible para el ser humano) que se refleja en los objetos cercanos. El sensor detecta el pulso reflejado, mide el tiempo entre pulsos y estima la distancia al objeto. Son muy utilizados en robótica, para guiar un robot, crear mapas de entorno, etc.
Un sensor de flexión es una resistencia eléctrica variable cuyo valor aumenta a medida que aumenta el ángulo de flexión, una posible utilidad es su integración en guantes inteligentes. Una fotorresistencia LDR (Ligh-Dependent Resistor) está fabricada por un semiconductor, típicamente sulfuro de cadmio, CdS y nos permite medir el nivel de luz porque el valor de su resistencia disminuye a medida que aumenta la luz sobre él. Se emplean en sistemas de control de iluminación, cámaras fotográficas, etc.